Por qué visitar la Fontana di Trevi
Parece una fachada de palacio que se ha convertido en arco de triunfo, y en el centro, el mar. La Fontana di Trevi es la fuente final del acueducto Virgo, el único acueducto antiguo, del año 19 a. C., que ha estado en uso sin interrupción hasta hoy.

Esa agua baja ahora desde una gran hornacina hasta una pila rodeada de rocas, con plantas esculpidas y una escena con Océano y sus caballos. Es la más famosa de las fuentes de Roma y se disfruta más si sabes qué representa cada figura antes de lanzar la moneda.
Un poco de historia
Del acueducto a la fuente
El nombre de la Fontana procede de un topónimo que ya se usaba en la zona a mediados del siglo XII, la regio Trivii, o del triple desagüe de la fuente original. Antes de la actual hubo un proyecto de Bernini: en 1640, el papa Urbano VIII le encargó una fuente nueva, orientada como la actual, y solo se llegó a construir una base en forma de exedra con una pila delante.
El concurso de 1732
La fuente actual se debe a Clemente XII, que en 1732 convocó un concurso en el que participaron los grandes artistas de la época. Escogió el proyecto de Nicola Salvi, el más monumental y el de menor perjuicio para el palacio de detrás. Salvi la planteó como un arco de triunfo con una hornacina profunda que baja hacia una amplia pila a través de una escollera. Giuseppe Pannini terminó la obra y modificó en parte la escollera. Las obras duraron de 1732 a 1762.
Antes de entrar
La taquilla y la entrada están en Via della Stamperia, y la salida, en el lado opuesto, en Via dei Crociferi. Quien ya tiene el ticket, o tiene derecho a entrar gratis, va directo a una fila propia; el resto hace cola para comprarlo.
Dentro no se puede comer ni beber, fumar ni sentarse en el borde de la pila. Está prohibido bañarse y coger agua, y tampoco se puede arrojar nada excepto la moneda tradicional. No hay baños ni guardarropa, y la web oficial recomienda llevar bolsas pequeñas. Los perros pueden entrar en transportín, o con correa y bozal.
Qué verás dentro
En el centro de la hornacina está Océano, guiando un carro en forma de concha tirado por dos caballos, uno fogoso y otro tranquilo, a los que sujetan dos tritones. A distintos niveles de la fachada, relieves aluden a la historia del acueducto y figuras alegóricas representan los efectos benéficos del agua. La obra combina travertino, mármol, yeso, estuco y metales.

A los lados de la pila, el agua salta entre las rocas y las plantas esculpidas. El lanzamiento de la moneda es lo único que se permite arrojar a la fuente.
Cómo es la visita
Calcula entre media hora y una hora, según la cola y lo que te detengas. El acceso está limitado: puede haber unas 400 personas a la vez en el perímetro interior, y se entra por la escalinata central. Para elegir el momento, la web oficial muestra en directo el nivel de afluencia. Fuera del horario de visita, la fuente sigue visible gratis desde la plaza.
Entradas y reserva
Desde el 2 de febrero de 2026, los no residentes necesitan un ticket para entrar en el perímetro interior de la fuente, la zona más cercana a la pila. Verla desde la plaza sigue siendo gratis. El importe lo publica la web oficial. Entran gratis los residentes en Roma y su área metropolitana (con el carné de identidad), los niños pequeños, las personas con discapacidad y un acompañante, los guías turísticos y los titulares de la Roma MIC Card.
| Cómo conseguir el ticket | Dónde | Detalle |
|---|---|---|
| En línea | Web oficial | Sin fecha ni hora |
| En la entrada | Via della Stamperia | Solo con tarjeta |
| Puntos de venta | Museos Civiles, Tourist Info Point y tiendas adheridas | Efectivo o tarjeta |
Los tickets comprados antes son abiertos, no se reembolsan ni se cambian.
A pocos minutos a pie queda la Plaza Navona.
Visitar con guía: cuándo compensa
La Trevi se recorre en poco tiempo, y por eso una guía aporta sobre todo contexto: qué representa cada figura, por qué la fuente es el final de un acueducto y cómo se organiza el acceso. Compensa si es tu primera vez en Roma, si prefieres no gestionar el ticket por tu cuenta o si quieres entenderla sin leer antes. No hace falta si solo quieres lanzar la moneda y hacer fotos, o si ya conoces su historia. Al comparar, fíjate en si la actividad incluye el ticket de acceso y no solo ver la fuente desde fuera, y en si es solo la Fontana o recorre otras paradas.















