Por qué visitar los Museos Vaticanos y la Capilla Sixtina
Los Museos Vaticanos no son un edificio con una colección: son siglos de colecciones reunidas por los papas, repartidas entre palacios, patios y galerías. El propio museo se presenta como el «museo de los museos», y se nota. En un mismo recorrido pasas del arte antiguo a las salas de Rafael, a una galería con Italia pintada en mapas y a la Capilla Sixtina, donde Miguel Ángel pintó la bóveda y el Juicio Universal. Por eso la visita es larga y cada sala pide una decisión: qué mirar y qué dejar pasar. La entrada incluye los museos y la Capilla Sixtina, el mismo día.
Un poco de historia
De un patio de esculturas a un museo de museos
Los museos nacen de las colecciones que los papas fueron reuniendo. Con Julio II, entre 1503 y 1513, aparece en el Patio Octógono el primer núcleo de esculturas. Con Gregorio XIII, entre 1572 y 1585, se decora la Galería de los Mapas Geográficos con la representación de Italia. En el siglo XVIII, con Clemente XIV y Pío VI, se funda el Museo Pío Clementino. En el XIX, Pío VII inaugura el Museo Chiaramonti y el Brazo Nuevo, y Gregorio XVI abre tres museos más: el Etrusco, el Egipcio y el Gregoriano Profano. Hoy reúnen colecciones de arte, arqueología y etno-antropología, además de lugares de los Palacios Apostólicos, como las Estancias de Rafael y el Apartamento Borgia.
La Capilla Sixtina
Debe su nombre a Sixto IV, que hizo reestructurar la antigua Capilla Magna entre 1477 y 1480. Entre 1481 y 1482, un equipo de pintores en el que estaban Perugino, Botticelli, Ghirlandaio y Rosselli decoró las paredes, y Sixto IV consagró la capilla el 15 de agosto de 1483. En 1508 su sobrino Julio II encargó a Miguel Ángel la bóveda y los lunetos. El trabajo terminó en octubre de 1512 y el 1 de noviembre Julio II inauguró la capilla con una misa. Hacia finales de 1533, Clemente VII le encargó el Juicio Universal de la pared del altar. Miguel Ángel lo empezó en 1536, con Pablo III, y lo concluyó en el otoño de 1541; para pintarlo se perdieron frescos del siglo XV.
Antes de entrar
Para entrar hay que ir vestido con decoro: no se admiten prendas sin mangas o escotadas, pantalones cortos que no cubran hasta las rodillas, minifaldas ni gorras. Las maletas, mochilas y bultos que el personal considere grandes se dejan en el guardarropa, que es gratuito, igual que los cuchillos, las tijeras y los utensilios metálicos. No se admiten animales, salvo perros guía de personas ciegas. El museo avisa además de que su única página oficial de venta de entradas en línea es la suya, así que conviene comprobarlo antes de pagar.
Qué verás dentro
Las colecciones son muy distintas entre sí. Hay arte antiguo en el Museo Pío Clementino, el Chiaramonti y el Brazo Nuevo; culturas del Mediterráneo en los museos Egipcio y Etrusco; pintura en la Pinacoteca; y espacios de los palacios, como las Estancias de Rafael y el Apartamento Borgia. En la Galería de los Mapas, Italia aparece en frescos encargados por Gregorio XIII.

La Capilla Sixtina forma parte del mismo recorrido y merece que le dejes tiempo. En la bóveda, Miguel Ángel pintó nueve recuadros centrales con las Historias del Génesis, desde la Creación hasta Noé, rodeados de sibilas, profetas y los antepasados de Cristo. En la pared del altar está el Juicio Universal, y en las paredes laterales, las historias de Moisés y de Cristo del siglo XV.
Cómo es la visita
Calcula entre dos y cuatro horas, y más si quieres detenerte en la Capilla Sixtina o en las Estancias de Rafael. Es un recorrido largo, con salas muy distintas una detrás de otra, así que ayuda decidir antes de entrar qué quieres ver sí o sí. Planifícalos en jornadas separadas: los museos ocupan media jornada o más, y la Roma antigua, otro tanto. Todo sobre ella, en nuestra página del Foro Romano y el Palatino.
Entradas y reserva
La entrada da derecho a ver los museos y la Capilla Sixtina solo el día en que se emite y no es reembolsable. El museo vende la entrada general sin reserva en línea y ofrece una reserva opcional en su web oficial, que tiene un cargo adicional. Existen tarifas reducidas y entradas gratuitas para determinados visitantes, que se consultan en esa misma web.
| Entrada oficial | Qué incluye | Cómo se consigue |
|---|---|---|
| General | Museos y Capilla Sixtina, el día de emisión | Sin reserva en línea |
| Con reserva en línea | Lo mismo, con franja elegida | Web oficial, opcional |
| Último domingo del mes | Museos y Capilla, de 9:00 a 14:00 | Gratuita |
Visitar con guía: cuándo compensa
Es un recinto enorme, y ahí es donde una visita guiada pesa más. Compensa si es tu primera vez y quieres que alguien elija por ti qué merece la pena, si tienes poco tiempo, si te interesa entender lo que miras (las salas de Rafael, la Capilla Sixtina) o si vas con niños y necesitas un hilo que los mantenga atentos. No hace falta si ya conoces los museos, si prefieres un plan propio o si solo quieres ver una parte. Al comparar, fíjate en si la entrada va incluida, en cuánto dura y en si añade la Basílica de San Pedro.






